La mirada de un niño

El otro día pude disfrutar de una fantástica cena de Nochebuena con mi familia y tras jugar con mis primas pequeñas durante un buen rato comencé a pensar en el comportamiento de algunos adultos.

Estaba pensando en la “rabia” que da cuando se nos juzga erróneamente y me preguntaba si es posible que uno mismo tenga que ver en ello sin ser consciente. ¿Una coraza de más de de 30 años, sigue siendo sólo una coraza o acaba forjando parte de nuestra personalidad? ¿Ayudamos a que “nos malinterpreten” sin saberlo?

Ojala nos enseñasen a “ser adultos” sin perder la capacidad de decir las cosas desde la honestidad y desde la humildad, con picardía o sin ella pero sin perder esa inocencia de los críos que hacen que en lugar de querer matarlos te los quieras comer a besos a pesar de haberle dicho al vecino “mi mamá no puede salir porque está haciendo caca”. Son cosas que tienen los niños pequeños… no se plantean intenciones, no dudan, ¡actúan! Se equivocan pero no se les malinterpreta, te responden porque han hecho las cosas sin pensar en lo que quieres oír o eres capaz de entender… lo sueltan y punto porque ellos no saben que por ser niños no se les va a cuestionar, son simplemente niños y son así, y lo que es mejor nosotros lo entendemos!!!!

En fin, ese traje que algunos se ponen para mostrarse de tal modo, esa coraza que otros se construyen, consciente o inconscientemente, esas maquiavélicas historias que los más retorcidos inventan… son creaciones de adulto que no hacen más que poner en duda nuestra autenticidad ante el que nos mira, nos escucha o nos toca.

¿Por qué no sacamos más ese niño que llevamos dentro? Yo en estos días seguiré disfrutando de mis primas pequeñas y aprendiendo de ellas a ser mejor.

www.rubenturienzo.com


Dejar un comentario 26 Diciembre 2007


Una de zombies

No es raro que en las organizaciones nos encontremos con unas personas que, aunque aparentemente están vivos, en realidad son almas en pena que llevan muertos mucho tiempo.

Son personas sin motivación, ni ilusión. Son personas que cada día se levantan con la agonía e insatisfacción reflejada en su cara al ir a trabajar. Si pudiésemos medir su rendimiento no superaría el 15% de sus capacidades. Además, se mueven lentamente, no suelen tener ideas propias y lo más preocupante, como en las viejas películas de zombies, van en busca de las personas “vivas” para transformarlas en muertos vivientes.

En este desánimo y apatía, cualquier atisbo de vivacidad es entendido como una auténtica provocación. Ya que las personas vivas demuestran por comparación, lo muertas que están las demás.

Pero siempre hay una solución.

En este caso, los resucitadores. Este rol lo desempeñan personas con una buena visión y con unas extraordinarias dotes de comunicación. Suelen ser motivadores y afectivos. Son capaces de bajar a los infiernos a recuperar esas almas en pena y devolverles la vida.

Si estás rodeado de muertos vivientes y quieres convertirte en resucitador recuerda varios elementos fundamentales:

1. Traza una visión
2. Desarrolla un discurso ilusionante
3. Genera éxitos a corto plazo
4. Comunícate y muéstrate cercano
5. Elimina las resistencias y los argumentarios negativos.
6. Dota de vida a los resucitados

Cuando entres o te encuentres en un cementerio no dudes en luchar y nunca olvides que todos los que están en las tumbas, en algún momento tuvieron vida. Espero que aproveches estas fechas que vienen para coger fuerzas para resucitar a muchos muertos vivientes, aunque lo consiguieras con uno sólo, ya merecería la pena.

Rubén Turienzo
www.rubenturienzo.com


Dejar un comentario 21 Diciembre 2007


Sigue al conejo blanco

Para todos los amantes del cine, Matrix supuso una bocanada de aire fresco. Una revolución visual que, sin duda, cambió nuestra perspectiva sobre las películas de acción.

Sin embargo, cada vez que veo o recuerdo esta película repaso mentalmente lo que significó para mí. No basta con tener un buen puesto o un cargo que nos agrade, debemos estar formados y prepararnos para ser los mejores en él.

En esta cinta, Neo es un administrativo fan de los ordenadores que sospecha que algo no va bien en el mundo que le rodea. Una tarde, recibe un mensaje intrigante en su ordenador: «Sigue al conejo blanco». Tras armarse de valor, decide seguir la orden del mensaje y se encuentra con Trinity, una guapa joven, en una discoteca. Ella le explica que tiene todas las respuestas a sus enigmas. Minutos después y tras ver cómo Morfeo, el jefe de la resistencia, despierta a Neo de su realidad artificial, lo siguiente que nos muestra es a un joven en el que están descargando, literalmente, cientos de programas formativos; artes marciales, armamento o dirección de equipos. Eso le convertirá en el mejor. No basta con ser El Elegido, debemos saber ser y responder como tal.

A menudo vemos en nuestro entorno jefes de departamento, compañeros o colaboradores que tienen descontentos a sus trabajadores o clientes. En ocasiones vemos que sufren estrés y que su calidad de vida empeora una vez alcanzado su ansiado puesto laboral. Pero, ¿qué es el estrés? La necesidad de cumplimiento de horarios y tareas donde lo que se exige es mayor a las capacidades del trabajador, estimula la aparición del estrés que, lejos de mejorar el rendimiento de la persona, lo empeora y elimina todo sentido de auto-superación.

No obstante, está demostrado que esa exigencia superior no suele venir dada por las capacidades técnicas de la persona, es decir, en la mayoría de los casos, todo se reduce a la sensación personal de que no podemos con todo.

Es ahí donde recuerdo a Neo la primera vez que le dicen que es El Elegido. Su carga es brutal, la sensación de no poder corresponder o de fallar le abruma. Sólo cuando está realmente preparado y se hace consciente de la situación consigue relajarse y desempeñar eficazmente las funciones que se esperan de él. Incluso más.

Ahora imagina que tú eres Neo, ocupas un puesto del que, sin duda, hay alguien que espera algo de ti. Quizá creas que ya es tarde, quizá tu soberbia te ciega o quizá simplemente nunca te lo habías planteado; pero, créeme, serías mucho más efectivo y disfrutarías más de tu vida si consigues descubrir qué habilidades te faltan y te limitas a formarte en ellas y desarrollarlas.

Por suerte sólo se tratará de gestionar mejor tu agenda, aprender a dirigir de una manera más eficaz las reuniones o potenciar la comunicación en tu empresa, imagina que sería de ti si te exigiese pilotar helicópteros, saber artes marciales o hablar taiwanés.

Tú eres el elegido, sólo debes seguir tu conejo blanco y prepararte para ello.

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Dejar un comentario 19 Diciembre 2007



La grandeza de las cosas simples

Bienvenido y bienvenida a la grandeza de las cosas simples. Una línea de pensamiento basada en el discurso ilusionante, en la utilización de la creatividad y la diversión como método de desarrollo.
Utilizando las poderosas herramientas del marketing personal aplicadas al liderazgo social apostaremos por líderes y personas empáticas, frescas, valientes, originales, optimistas y resolutivas capaces de enfrentarse a las normas establecidas, desarrollar sus capacidades y optimizar las de sus equipos.

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