
Sin duda en numerosas ocasiones nos encontramos ante la vicisitud de elegir si lo que debemos hacer profesionalmente nos beneficia o nos perjudica emocionalmente. Si esas decisiones que sabemos que nos harán crecer en la carrera profesional, nos pasan factura en nuestra personalidad.
Una apuesta por el valor ético del trabajador y por extensión de la empresa llevaría a que al alinear a los trabajadores en sus dos vertientes, sin duda generaría una mayor efectivividad y eficacia sin renunciar a los valores éticos. El empleado estaría feliz porque cree en lo que hace. No tendría dudas. Es por ello que hay que tener en cuenta los siguientes valores.
1. Honestidad – Aprender a conocer sus debilidades y limitaciones y dedicarse a tratar de superarlas, solicitando el consejo de sus compañeros de mayor experiencia.
2. Integridad – Defender sus creencias y valores, rechazando la hipocresía y la inescrupulosidad y no adoptar ni defender la filosofía de que el fin justifica los medios, echando a un lado sus principios.
3. Compromiso – Mantener sus promesas y cumplir con sus obligaciones y no justificar un incumplimiento o rehuir una responsabilidad.
4. Lealtad – Actuar honesta y sinceramente al ofrecer su apoyo, especialmente en la adversidad y rechazar las influencias indebidas y conflictos de interés.
5. Ecuanimidad – Ser imparcial, justo y ofrecer trato igual a los demás. Mantener su mente abierta, aceptar cambios y admitir sus errores cuando entiende que se ha equivocado.
6. Dedicación – Estar dispuesto a entregarse sin condición al cumplimiento del deber para con los demás con atención, cortesía y servicio.
7. Respeto – Demostrar respeto a la dignidad humana, la intimidad y el derecho a la libre determinación.
8. Responsabilidad ciudadana – Respetar, obedecer las leyes y tener conciencia social.
9. Excelencia – Ser diligentes, emprendedores y estar bien preparado para ejercer su labor con responsabilidad y eficacia.
10. Ejemplo – Ser modelo de honestidad y moral ética al asumir responsabilidades y al defender la verdad ante todo.
11. Conducta intachable – La confianza de otros descansan en el ejemplo de conducta moral y ética irreprochable.
Creo sinceramente que si todos fuésemos capaces de exigirnos a nosotros y a nuestros empleados el respeto y cumplimiento de estas directrices, el valor ético sería realmente un valor y no una carga. Desarrolla tus capacidades profesionales, pero respeta tus valores.
www.rubenturienzo.com
10 Diciembre 2007
Hace unos meses, como miles de personas, un anuncio nos sorprendió por su original visión y una estética muy trabajada. Pero dicho spot tenía algo más. Como en otras ocasiones, su música era definitiva. Unos buenos acordes, una voz sugerente y un inglés perfectamente comprensible que nos animaba a hacer algo insistentemente. Busqué por foros de Internet, en diferentes chats, incluso en la página oficial del anunciante y no encontré respuesta. Por fin, el otro día, alguien me dijo que la canción se llamaba “Do it” y el grupo eran los Sunday Drivers. Me sentí muy feliz al comprobar que esos datos eran ciertos y tras escuchar varias veces el single, decidí comprarme el disco. Una música cercana y bien ejecutada arropa a unas letras llenas de energía. Lo cierto es que estos chicos prometen buena música y les deseo muchos éxitos futuros. Pero volviendo a la canción a la que hacía referencia al principio. Es sorprendente comprobar como una melodía puede cargarte las pilas y animarte a hacer una tarea. Te cargas de motivos diariamente para no hacer las cosas. “No tengo tiempo”,”Estoy muy liado”, “No me encuentro con fuerzas”… seguro que te reconoces en muchas de estas afirmaciones cada día. Sin embargo, no por cerrar los ojos va a dejar de amanecer. Hay que sacar valor y enfrentarse a lo que nos sucede. Y si en cualquier situación nos venimos un poco abajo, debemos recordar eso que nos impulsa y nos motiva. En ocasiones es un amigo, un personaje de ficción, un libro, o en mi caso una canción. En esta canción, una persona anima a otra, o a nosotros como oyentes, a que tomemos las riendas de nuestra vida y seamos felices. Que actuemos y dejemos de quejarnos. Que mostremos nuestra luz, que nos dejemos de excusas y que por fin, hagamos algo para recuperar nuestra felicidad. No es raro encontrarse en la vida a esa gente gris que nunca está contenta. Personas mediocres o simplemente conformistas que hace tiempo que dejaron de luchar y ahora simplemente se dejan llevar por la corriente. Pero una actitud responsable, al menos por nuestra parte, no es la de dejarles a su destino. Debemos hacerles comprender que en su mano tienen el poder de cambiar la situación por que seguramente ellos también tienen un objetivo y algo por lo que luchar, lo unico que pasa es que nada les motiva para emprender de nuevo la batalla. Debes buscar qué es lo que te motiva y descubrirás que tu cuerpo se dispone a ejecutar el trabajo con mayor predisposición y ganas. Encuentra por tanto lo que motiva a un grupo y tendrás un equipo eficaz capaz de trabajar con una efectividad sorprendente. Durante años, cada vez que necesitaba animarme y ponerme a trabajar, escuchaba “Mr. Jones” de Counting Crows, pero ahora y gracias a este grupo toledano, tengo un nuevo referente, Sunday Drivers. Mientras escucho una y otra vez, “the tiny telephone” estoy terminando de escribir mi nuevo libro y después de un tiempo parado, cada noche, antes de ponerme a escribir, me dispongo a escuchar la canción “Do it”, la canto, la bailo y la silbo… Para después sentarme tranquilo y ponerme a escribir. El resultado es increíble, las letras salen solas y la inspiración parece haber vuelto para quedarse. Esto es motivación, mi motivación y espero que pronto, todos podáis disfrutar de la vuestra.
www.rubenturienzo.com
5 Diciembre 2007

Hace unos días se presentó a la prensa mi último libro, “Dirige de cine”. Lo cierto es que desde el principio todo ha ido sobre ruedas en este proyecto. Los primeros trazos con Guillermo Barral, las reuniones con Helena López-Casares, las ilustraciones de Diana Rodríguez… cada día me despertaba con una noticia agradable.
Una mañana recibí un mail de mi editorial con un enunciado increíble “Cubeiro prologará el libro”. Juan Carlos Cubeiro, Socio director de Eurotalent. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid y en Derecho por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), diplomado en Marketing Internacional por la Saint Louis University. Uno de los Top ten Management y gran conferenciante había creído en mi proyecto y decidido escribir un prólogo para comenzar la obra. Sin duda, para una persona como yo, no podía haber una noticia mejor.
El día de la presentación del libro, Cubeiro demostró una gran generosidad en tiempo y forma mostrándonos, desde su humildad, el gran trabajo personal respecto a las emociones y el desarrollo de las personas que desde hace años viene generando. Recordando algo que desde hace tiempo siempre he defendido. Los líderes deben ser generosos.
Hay una opinión asentada en nuestra sociedad que parece obligar a no revelar todo lo que sabemos y no explicar todas nuestras herramientas. Eso al parecer, nos sitúa un paso por delante del resto de las personas. Sabemos más que ellas y por lo tanto nunca temeremos por nuestro puesto de trabajo o clientes. Pero ahora bien, ¿Acaso Spielberg es el mejor director? ¿Sabe más que ningún otro director del mundo? Estoy convencido de que no.
Steven Spielberg ha conseguido dar con una forma única de hacer cine. Sigue la famosa línea emocional en cada película, subiendo un poco al principio para mostrarnos un paisaje idílico, luego comienzan los problemas hasta llegar a lo más emocionalmente negativo para, desde ahí comenzar una escalada de acciones que nos llenen de energía y positividad terminando con un final apoteósico y una gran victoria. Spielberg consigue así que salgas del cine con una agradable sensación. Con la percepción de que has triunfado y de que después de pasarlo mal, ahora ya todo está solucionado de nuevo.
Llena las salas de tal manera que se le conoce como “El rey Midas de Hollywood” y sin embargo, no es el que más sabe del mundo.
Explicar lo que sabemos y mostrar nuestras herramientas facilita que otros puedan potenciarse y seguir su camino. Es decir, si todo el mundo sabe los ingredientes y la manera de preparar una paella, ¿Por qué a cada persona le sale con un sabor distinto? Ser generosos y dotar de habilidades a los que nos rodean es una acción responsable y obligada para todo líder que se precie.
Juan Carlos lo vuelve a demostrar ahora planteándonos un curso revolucionario. El MPA, MBA centrado en Personas. En palabras de su director, “Se trata de ir más allá de lo que era el MBA del siglo XX”. En función de la premisa, expresada por Einstein, de que “los problemas no pueden ser resueltos en el nivel en que fueron creados”, Cubeiro postula al MPA como una solución al desfase entre la sociedad del siglo XXI con respecto a sus estructuras, que pertenecen al XX, y a sus directivos, “que parecen del siglo XIX”. El objetivo, pues, “es hacer directivos del siglo XXI que generen estructuras del siglo XXI”.
Es por esta razón por lo que a la tradicional consideración de ciencia que se la atribuye a los contenidos de un master, el MPA agregue las de “arte y ética”. Ético, ha subrayado Cubeiro, “no sólo es no hacer lo malo, sino hacer lo mejor posible”. El componente artístico que se le quiere imprimir al master nace de la necesidad tanto de saber dirigir el talento como de “practicar el arte desde la misma dirección”. Unas habilidades que a los alumnos del MPA les serán transmitidas por personas experimentadas en la coordinación y dirección de grupos creativos, como son la directora de orquesta, Inma Shara, o los actores y directores escénicos, Kiti Manver y Juan Luis Galiardo.
Estos aspectos configuran el área de Profunidad Integral, a la que se suman otras como la de Personalización, en la que los alumnos podrán contar con un análisis detallado de su perfil, Procesos, Perspicacia, Percepción, Participación, Potenciación del Talento, Pentacontinentalidad (con la aportación de profesores de los cinco continentes) y Practicidad. Ésta última área contará con la pionera figura del Defensor de la Practicidad del Master, que evaluará la verdadera adecuación de los contenidos a los objetivos y expectativas del MPA.
En cuanto a algunas de las áreas previamente citadas, cabe reseñar que el ámbito de Perspicacia será dirigido por la socia de Walter & Newman, Pilar Jericó, que pondrá especial énfasis en desarrollar la capacidad de decisión de los alumnos mediante el programa TFM (talento frente al miedo).
En el marco de la Potenciación del Talento, los alumnos del master realizarán un plan de acción en el que se desarrollarán en distintas competencias, entre las que destacan las de humildad y trabajo en equipo. Estos son unos valores fundamentales que vienen a corregir las que “según el Wall Street Journal son las dos características que definen a la mayoría de los titulados en un master: arrogancia e individualismo”, ha reseñado Cubeiro.
Finalmente, yo participaré de manera transversal en el proyecto, innovando y aportando mi conocimiento en la aplicación de habilidades a proyectos cinematográficos. Los alumnos podrán aprender lo que es la comunicación negativa fijándonos en “La comunidad”, o en la ruptura de paradigmas de “Los otros”, sin olvidar grandes clásicos como el líder carismático de “El padrino” o el discurso ilusionante de “Braveheart”
Desde aquí, una vez más gracias a todos los que habéis hecho grande este proyecto. Cada uno ha demostrado su generosidad, cada uno ha cedido lo qu estaba en su mano para conseguir que yo siga creciendo. Mis alumnos siempre me preguntan por qué soy tan abierto, ahora saben por qué.
Bibliografía
Ana Arenas. http://www.aprendemas.com/Noticias/DetalleNoticia.asp?Noticia=2909
Juan Carlos Cubeiro. http://www.jccubeirojc.blogspot.com/
www.rubenturienzo.com
4 Diciembre 2007