Un año sin ti

Y así, con la tontería, ha pasado un año. Un año en el que no he comentado en la web. Un año sin que haya subido ningún post. Un año en el que he centrado mi energía y mi tiempo en el foco del 1.0 y en el que he crecido más que ninguno de los años anteriores. La reflexión es evidente... ¿Merece la pena realmente el tiempo que inviertes en tus redes?¿Es necesaria tanta generación de contenidos? y la más necesaria de todas ¿Alguien habrá notado la ausencia? Tras este período tengo algo claro; Un año sin ti, es un año sin parte de mí.

Este espacio, aunque nuevo en diseño y formas, lleva acompañándome ya seis años. Ha pasado diferentes etapas profesionales a mi lado. Desde una primera inocente en la que me hacía eco de los artículos de otras personas y yo daba mi humilde opinión, otra segunda e inquieta etapa en la que a modo de diario desarrollaba mis reflexiones matutinas, e incluso una última etapa más larga de los tres últimos años, en la que con post semanales buscaba la profundidad de reflexión intentando aportar un poco de calidad a tanto ruido reinante. He centrado mi mirada en el desarrollo de personas, el márketing, la influencia social o la comunicación. He usado como relato películas, personajes, canciones e incluso experiencias personales y profesionales. Pero después de todo ¿Qué queda en este espacio? Cuando llevaba seis meses sin escribir me convencí de hacer la prueba y seguir con el experimento hasta el año completo. Hoy, tras un año, puedo responder a estas preguntas que toda persona debería hacerse alguna vez.

¿Merece la pena realmente el tiempo invertido en las redes?

No existe un curso para emprendedores, comunicación o búsqueda de empleo que no te hable de estar en las redes. No hay profesional del sector servicios que no te diga que estar en internet supone existir frente al desierto de no aparecer en google. No ha nacido aun el conferenciante que no te hable de las bondades de las redes para tu futuro... Todo ello es verdad y mentira a la vez.

Negocio es lo que sucede mientras tú estás ocupado en las redes sociales.

Las redes son una herramienta que nos brindan conocimiento infinito, cercanía y colaboración. No obstante... ¿Cuántos de tus seguidores en twitter pagarían por verte en una conferencia?¿Y por comprar tu libro? O incluso ¿Cuántas de esas personas pagarían por tus servicios profesionales? En mi caso, las redes me han proporcionado presencia y con ella sé, que cuando alguien me busca en google, me encuentra. Ahora bien, estar o tener no es ser. Hay cientos de personas que están en las redes como auténticos gurús o sabios profesionales que les llaman para conferencias (la mayoría gratuitas) y que dan paseos por España evangelizando con sus discursos, pero que son incapaces de entrar en grandes compañías con procesos de desarrollo que remuneren todo el esfuerzo previo en redes sociales. Si quieres pagar tu hipoteca, y no tu vanidad, centra la acción en compartir productivamente.

Que te sigan, no significa que te lean, que te apoyen, y mucho menos que te compren.

Debes verlo como parte de tu trabajo y así como en tu empresa, si un trabajo no te resulta productivo lo dejas de hacer o lo modificas, tu trabajo para el mundo online debe estar canalizado y tener un sentido. Ya hay demasiada gente que está creando y compartiendo sin obtener beneficio para que tú te sumes a ese carro. En mi caso, tras este año en el que sólo las herramientas amortizadas han sido compartidas, he de decir que el resultado ha sido tremendamente óptimo. Si lo que tú haces lo encuentran en la red, habrá alguien más cerca o incluso dentro de la compañía que lo replique (con menos arte y profesionalidad sí, pero también por menos dinero).

¿Es necesaria tanta generación de contenidos?

Lo cierto es que lo que llamamos "generación" en la mayoría de los casos no es más que renombrar, en muchas ocasiones con mucho acierto, planteamientos, herramientas o pensamientos ya creados anteriormente por otras personas. Crear nuevos contenidos es forjar una nueva visión de un tema diferente o incluso dar una vuelta de tuerca y mejorar algo ya creado.

Si lo que vas a decir no es mejor de lo que ya existe, ahórrate el esfuerzo y la energía.

Nadie tiene la patente de la verdad o la justicia, por lo que tú puedes crear todo el contenido que desees. En mi opinión, esto es lo que te va a diferenciar realmente del resto. He apostado por la generación de modelos semanal con una historia apasionante e inspiradora y los ejemplos más apasionantes para acompañar las enseñanzas empresariales o personales más incisivas. Y lo voy a seguir haciendo.

Ahora bien, a lo largo de este año he coincidido en conferencias con personas que usaban mis historias sin mencionarme o citarme. Puede ser una casualidad que alguien use alguno de mis recurrentes personajes históricos y sus hazañas y aunque sean de difícil acceso, google lo puede todo. Ahora bien, que el planteamiento de aprendizaje sea el usado por mí indica que la "inspiración" ha derivado en copia.

Quien crea evoluciona, quien copia se beneficia mientras todo pasa a su alrededor.

No olvides este axioma. Si tú vas un paso por delante creando herramientas y contenidos, llegados al contacto directo ganarás mucho más puntos que quien sólo se ha limitado a copiar, que irremediablemente, lleva todo sujeto con pinzas y no tardan en recurrir a lugares comunes y frases vacías.

¿Alguien habrá notado la ausencia?

Quiero creer que siempre hay alguien que te extraña, que te echa de menos y que espera que tu presencia en Internet seaútil y beneficiosa. Sin embargo, la realidad es que sólo cinco personas a lo largo de un año me han preguntado aquello de "¿cuándo vas a volver a escribir un post?"

Sé que la presencia en redes sociales, la publicación en libros, así como las conferencias, pueden sustituir y satisfacer a quienes buscan tus intervenciones y desarrollo. Sin embargo, sólo hay una persona que ha acertado con la verdadera clave; Irene, mi chica. Era una mañana de hace unas semanas y me comentó sutilmente "deberías apuntar todo aquello que te gustaría escribir para cuando vuelvas a la carga". Inocente comentario o no, que en el fondo revela una verdad absoluta; escribo por que me gusta a mí. Por lo tanto, la reflexión no está en si alguien te ha echado de menos o no, sino si yo he echado de menos escribir.

La verdad, tras un año sin ti, he de decir que me moría de ganas de deslizar mis dedos por tus teclas. Por lanzar mis reflexiones al aire y por sentir que de este modo, puedo ayudar a alguien a que reflexione sobre su verdad.

Un año de ausencia en la web sólo hace que ahora tenga nuevas ganas y que refuerce mis convicciones. Un año de vacío en el contacto sólo provoca que haya depurado aquello que quiero decir, para qué lo quiero decir y sobre todo, cómo lo quiero decir. Serán los martes cuando aparezca mi artículo semanal. Estará lleno de reflexiónes, provocará inspiración y espero que sirva para que el contenido os sea útil. Será productivo y estará enfocado a desarrollar mi marca, mi negocio y mi productividad, pero a su vez, estará cargado de nuevos contenidos mejorados y potenciados que ayudarán a quien los lea. Pero sobre todo, los martes me reencontraré contigo porque lo que más me ha costado de todo esto es estar un año sin ti.