Archivado en: Otras cosas simples

La ingeniería del coaching (5º aniversario)

Hoy celebro el 5º aniversario de mi primer artículo en el sector. Cinco años en los que me encuentro plenamente agradecido y satisfecho de todo lo que me ha sucedido, de aquellas cosas que con perseverancia y humildad he provocado y de los profesionales que en mi camino me han catapultado. Cinco años repletos de alegrías, instantes memorables, personas maravillosas, encuentros fugaces pero intensos y búsqueda continua de excelencia. En definitiva, cinco años de mi vida que me han convertido en mejor persona y espero que pueda seguir compartiendo tantos y tantos buenos momentos, reflexiones y acciones con las personas que me enriquecéis cada día. Gracias por cada instante.

Volviendo a casa repasaba mentalmente la velada. La ceremonia de entrega del premio había sido muy agradable y la conversación con el ingeniero responsable del proyecto premiado, muy enriquecedora. Nunca me había fijado en las similitudes que existían entre nuestros mundos profesionales. La ingeniería y el coaching. ¿Cuántas veces intentamos explicar qué es el coaching? E incluso, ¿Cuántas veces intentamos resolver la eterna pregunta sobre cómo es un proceso de coaching de una manera simple y eficaz? Pues bien, yo gracias a la gala de hoy he descubierto que existe una forma sencilla y muy visual que utilizaré a partir de ahora y quiero compartir con todos.

Un proceso de coaching es como la construcción de un puente.

Maravillado por la imagen de ese gran puente y con mi curiosidad habitual, pregunté a mi interlocutor por los pasos que se siguen siempre en ese tipo de ingeniería civil. Su primera respuesta me enganchó pues tracé claramente el paralelismo.

“Lo primero, es conocer y analizar las necesidades y el objetivo”

A la hora de construir un puente lo primero que necesitamos es saber realmente las carencias de la zona para trazar el objetivo eficazmente. En general se hacen estudios de tráfico, se analizan las necesidades de los usuarios futuros y se determina la nueva vía a diseñar. En los casos en los que la vía tenga que atravesar relieves abruptos u orografía complicada, se plantea la posibilidad de flanquear estos “obstáculos” por medio de un puente, y así se determina la ubicación del mismo.

Cuántos procesos de coaching no habrán conseguido desarrollarse por no tener en cuenta esto mismo, pensé. En el arte del coaching es imprescindible el ojo clínico del buen profesional para separar realmente las creencias del cliente y conseguir dibujar un mapa mental de la situación aséptico. Debemos darnos cuenta de cuál es la necesidad de la empresa y de la persona, para fundamentalmente visualizar junto con nuestro coachee un objetivo específico, medible, concertado, realista y planeado por etapas. No debemos tener prisa en plantear o descubrir un objetivo. No nos sirve cualquier meta, el tiempo de nuestros clientes es muy valioso, pero más lo es el conseguir un desarrollo y unos resultados perdurables en el tiempo para él. Esto sólo lo conseguiremos cuando encontremos el verdadero objetivo.

“El estudio de la situación es el siguiente paso”

Puedes diseñar el puente más bonito del mundo, pero si no se tiene en cuenta la situación en la que irá comprendido seguramente no cumpliría con la mayor eficacia algunas de las funciones de su concepción. Pero no sólo en lo que al terreno se refiere. El estudio del terreno determina, fundamentalmente, la tipología de la cimentación a adoptar, pero no tanto la estructura en sí. Para determinar la tipología de puente que resulta idónea en el entorno, también influye la ubicación del mismo, si es metropolitano o no, y la longitud del vano a salvar, si es muy grande se recurre a puentes atirantados, colgados o puentes-arco como el premiado de esta noche, que son los denominados puentes de grandes luces.
También tienes que decidir en cuántos tramos divides la longitud total: a mayor número de tramos el cálculo del puente es más sencillo y la estructura del tablero, por donde pasan los coches, más barata, pero interfieres más en el entorno y puede resultar reñido con el fondo estético…

Realmente aquí es donde las similitudes entre el proceso de coaching y la construcción del puente son más evidentes. Una vez visualizado el objetivo debemos conocer qué y lógicamente quién va a sustentar nuestro proceso. Qué habilidades tiene, cuáles son sus puntos fuertes en los que nos apoyaremos. Y si, como en el terreno para nuestro puente, localizamos movimientos de tierras o estratos geológicos de reducida capacidad portante, tendremos que diseñar una buena cimentación profunda que alcance un estrato de mayor competencia.

Es básico que el proceso sea consistente y que sus cimientos sean sólidos y perpetuos.

En cuanto a la distancia de vano a salvar, debemos ser realistas. Nuestro cliente necesitará un proceso personalizado, pues no todo el mundo está preparado para conseguir un mismo objetivo en el mismo tiempo. A unas personas les parecerá un gran abismo la distancia que les separa de su objetivo y otras sin embargo creerán que lo tienen al alcance de sus manos. Nuestra contribución como observadores basa su excelencia en conseguir que tomen conciencia de la distancia real y motivarles para que entiendan que no hay ninguna distancia insalvable. Todo depende del puente que consigamos construir.

Por último, los tramos. Evidentemente, el objetivo final es nuestra meta a alcanzar, pero nos será imposible alcanzarlo de una vez. Deberemos diseñar las que serán nuestras metas de desempeño, es decir, las pequeñas metas que nos harán conquistar nuestra meta final u objetivo.

“Tras la recopilación de información es hora de pasar a la acción”

En cuanto a los pasos a seguir en la construcción propiamente dicha, una vez confeccionado el proyecto, con sus planos y sus cálculos correspondientes, se podrían resumir en dos grandes apartados, la subestructura y la superestructura.

La subestructura está compuesta por la cimentación y las pilas. Las pilas son las columnas que sustentan el tablero. Transmiten las cargas al terreno por medio de la cimentación. Se trata de elementos que siempre quedan por debajo del tablero, pero son fundamentales porque resultan la interfase entre la naturaleza y la mano del hombre.

La superestructura se compone del tablero y del resto de elementos estructurales situados por encima de la cota de rasante, como los arcos, los tirantes o las péndolas.

La subestructura del coaching sería nuestro plan de acción y las pilas, nuestras metas de desempeño. Éstas deben ser diseñadas por el cliente y cimentadas por el coach. Deben ser respetuosas con el medio ambiente, pero sobre todo, deben ser eficaces y desempeñadas en su totalidad. ¿Imaginas que pasaría si una pila se construyese a medias? ¿Y si la cimentación de un puente no se realizara en condiciones por falta de tiempo o de compromiso por ambas partes?. Nunca hay que subestimar la importancia de lo que no se ve.

Nuestra superestructura se basa en el apoyo, y la motivación. Seremos el catalizador que haga avanzar el estado de las obras, de tal forma que el horizonte se vea modificado por la creación de la nueva infraestructura. Y la labor del ingeniero no termina el día de la inauguración de la obra.

Las labores de mantenimiento también resultan cruciales para hacer perdurar la vida útil del puente. Debemos observar cualquier posible patología, estructural o funcional, y subsanarla a tiempo. La figura del coach, del mismo modo, se compromete a ilusionar al cliente y llenarle de confianza para que su camino esté bien iluminado y no dude en llegar al otro lado.

Si somos capaces de crear unas buenas y sólidas pilas o metas de desempeño, estas soportarán el peso de nuestro proceso y nuestro cliente podrá avanzar sin problemas hasta llegar a su objetivo.

Nunca lo olvides, él es el que construye su puente. Él es quien consigue los resultados. Nosotros sólo somos facilitadores. No intentes ser un coach-estrella. Por muchas canas que peines o por muchos clientes que hayan pasado por tus manos. La única estrella del proceso es tu cliente y se merece que tengamos a su servicio todo nuestro potencial y habilidades.

La importancia de elegir a un coach apropiado es como l
a de seleccionar al ingeniero idóneo. ¿De que sirve contratar a alguien sólo por el nombre de su firma? Lo importante realmente es la obra final, como en el caso de los puentes.

El resultado. Muchos clientes preferirán elegir un nombre y quizá les funcione. Otros preferirán buscar cuál es el ingeniero más adecuado para ayudarles a construir su puente. Estos seguro que conseguirán su meta.

Ayuden a construir muchos puentes, suerte y gracias.

3 comentarios 14 Julio 2010

El gusto por la queja

Nos gusta quejarnos. Desde pequeños somos conscientes de que si lloramos nos hacen más caso y como nuestros padres no quieren vernos sufrir, aceptan nuestra manipulación y nos dan lo que pedimos. Pero ¿no nos harían el mismo caso si riéramos?

Cada vez que alguien te cuenta algo, lo hace desde la negatividad; “Qué mal he dormido”, “Pues llevo unos días un poco ploff…” y no es que me dedique a escuchar los problemas de los demás ni mucho menos, es simplemente que a las personas, nos gusta quejarnos. Lo aprendimos de niños y creemos de “mayores” que si seguimos dando pena, la gente será más tolerante, les gustaremos más o incluso se interesara más por nosotros o nuestro estado de ánimo.

Sólo tienes que darte un paseo por el muro de tu red social favorita y verás como la mayoría de los estados tienen que ver con excesos de calor, jefes malhumorados, cabreos, ganas de irse de vacaciones, situaciones incomprensibles, quejas al infinito, acusaciones, agresividad… ¿Te has dado cuenta de esas personas a las que siempre les va mal todo? ¿Tienes identificados a tus contactos que sólo escriben buscando la complicidad emocional o el cariño perdido? ¿Eres tú una de esas personas?

Es cierto que alguien muy sabio me dijo una vez “no te fies de aquella persona a quien le vaya todo bien” y es cierto. Decir que mi nube de felicidad es infinita sería mentir, pero si hay una cosa cierta: Prefiero hablar de cosas positivas, de proyectos a alcanzar, del éxito que alcanzaremos… de la felicidad de tomarme mi merecido helado de los viernes. Prefiero escribir un “espero disfrutar de este lunes” a un “ojeroso y cansado, voy a una reunión de lunes”. Es vital que comprendamos que el positivismo debe comenzar por cada uno de nosotros, por cada una de nosotras. Debemos creer en ser felices y sembrar elementos para que estos hagan enraícen. Si tu lenguaje es positivo, recibes lenguaje positivo y sí, es cierto, algunas personas dirán que tienes demasiada ingenuidad, pero ¿acaso no la tienen los niños cuando son pequeños y son felices?

Pero vayamos un paso más allá, ¿Y si todos fuésemos igual? ¿Y si forjásemos nuestras relaciones en las cosas positivas que nos rodean? Yo tengo una teoría. Nos volvemos negativos por afinidad. Cuando decimos a alguien que nos está contando que su jefe es fantástico, le contestamos; “Pero ten cuidado no vaya a ser que te pase como al primo de X que…” y ya está, ya hemos sembrado la duda y por tanto la negatividad. Si alguien nos cuenta que ha conocido a alguien genial; “quiere llevarte a la cama”. Si estamos pensando en un amigo que ha hecho algo maravilloso por ti; “algo te pedirá a cambio”… ¡¡Cambiemos nuestra influencia social!!

Por supuesto debemos ser precavidos y por supuesto debemos estudiar el escenario con todas las visiones y detalles, pero ¿no es más divertido y más enriquecedor exponerse y vivir de verdad en la felicidad y la transmisión de mensajes optimistas y no cargando con una coraza pesada y lastimera? Inténtalo, haz una prueba estos días y comparte sólo las cosas positivas que te sucedan. Anima a la gente a que invierta en su felicidad, en que crea en ella misma, a que confíe en esa persona y a que se forje una mayor valentía. Anima a la gente a vivir, ya que si no, estarán muertos en vida.

Deja de quejarte y propón soluciones.

Deja de quejarte y comunica positividad.

Deja de quejarte y comunica con una sonrisa.

Deja de quejarte e intenta transmitir energía positiva.

Si quieres algo, lucha y trabaja para conseguirlo. Con valentía, perseverancia y metodología. Si no lo consigues no culpes al resto, examina qué ha pasado y vuélvelo a intentar. Si crees que has fracasado descubre cuánto has avanzado desde que te planteaste la meta. Si surge la frustración, recuerda lo positivo de la experiencia. Si alguien te pregunta “¿Cómo estás?” por que no intentas contar algo positivo y lo más importante, ¿y si intentas no influir sembrando dudas, comunicando en negativo o compartiendo sólo aquello que te molesta o cabrea?

Yo confío en que seremos capaces.

5 comentarios 5 Julio 2010

Sigo buscando

El pasado martes en una entrevista realizada para un medio nacional en el que me preguntaban sobre la estrategia personal me sorprendió una pregunta:

“- Leyendo su trayectoria profesional, una persona puede pensar que usted ha dado muchos cambios de rumbo y que no se conforma con nada, sin embargo parece que últimamente está muy centrado en esta nueva etapa ¿Qué le hizo cambiar tanto y porqué ahora está más calmado?

Sin duda es una de esas preguntas que no te esperas y que como siempre me suele pasar en esas ocasiones, mi lengua se adelantó a mi cerebro:

“- Como un gran filósofo irlandés dijo: Sería que aun no había encontrado lo que estaba buscando

Tras las risas espontáneas, continuó:

“- ¿Y ya lo has encontrado?

- Creo que mi forma de ser me impide pararme, aun habiendo encontrado algo que me hace feliz. No es cuestión de ser inconformista, simplemente de intentar conocer nuevos matices, nuevas fórmulas que enriquezcan aquellas cosas que ahora tengo.”

Lo cierto es que es fascinante cuando una pregunta te hace reflexionar un momento y te sacude para darte cuenta de que quizá, ya hayas encontrado eso que estabas buscando. Eso que deseabas y que te hace feliz. Es un motivo de alegría y que debe hacerte sentir bien cuando te descubres llevando tres años dedicando tu vida a algo que te llena y te hace sentir bien contigo mismo. Algo que además hace grande tus encuentros con quien te rodea o se encuentra en tu camino. Algo que puede ayudar a que otras personas consigan sus metas y alcanzar sus estrellas. Realmente fascinante. Gracias Verónica por tu pregunta.

Pero creo que mi lengua no estaba equivocada cuando contestó. Pese a estar orgulloso y profundamente agradecido a quienes me permiten seguir realizando mi sueño, creo que mi mente no parará de buscar. Si bien es cierto que no creo de momento en grandes cambios de rumbo, sí estoy comprometido a variar los matices para intentar crear el producto o servicio perfecto. Puede ser perfeccionismo, inconformismo, exigencia, curiosidad o simplemente que tengo mucho tiempo para ello, pero me parece fundamental seguir aportando valor a lo que ya eres, puesto que desde mi humilde opinión, el día que no puedas enriquecer más tu situación, marca o producto, ésta comienza a escribir su fecha de caducidad.

Siempre hay algo que aprender, siempre hay alguien que te enseña o que te hace ver un nuevo punto de vista. Puedes estar de acuerdo o no con esa persona, pero la mera reflexión ya te está haciendo crecer. Cualquier persona te hace crecer, independientemente de sus estudios, posición social, edad, experiencia… Toda persona tiene algo que aportarte y tu deber es seguir enriqueciéndote y ofrecer cada día un mejor producto. Nadie debería sentarse en su sillón de gurú y pensar que ya está todo hecho ya que en su frente se dibujará una enorme fecha de caducidad. Al menos eso he aprendido de los más grandes, de los que estaban antes de que yo llegara a este mundo y de los que cuando mi tiempo pase, seguramente perdurarán. Debes seguir buscando porque cada matiz genera un producto distinto y quizá en esa nueva creación esté el éxito…

Imagen de previsualización de YouTube

La entrevista terminó con un:

“- Entonces ¿se puede decir que sigue buscando?

Creo que siempre se debe seguir buscando, apreciando lo que tenemos, pero deseando dotarle de nuevos matices. Eso es lo que nos enriquece, lo que nos hace más grandes. Sigue buscando, quizá pronto encuentres lo que estabas buscando.

(*) Gracias George por descubrirme el Bluegrass en Oh Brohter!

8 comentarios 24 Junio 2010

Página Anterior


La grandeza de las cosas simples

Bienvenido y bienvenida a la grandeza de las cosas simples. Una línea de pensamiento basada en el discurso ilusionante, en la utilización de la creatividad y la diversión como método de desarrollo.
Utilizando las poderosas herramientas del marketing personal aplicadas al liderazgo social apostaremos por líderes y personas empáticas, frescas, valientes, originales, optimistas y resolutivas capaces de enfrentarse a las normas establecidas, desarrollar sus capacidades y optimizar las de sus equipos.

Entradas recientes

Últimas aportaciones

Categorías

Cosas simples del mes

Septiembre 2010
L M X J V S D
« Jul    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

Blogroll