elección

Ni te quiero, ni te necesito... ¡te elijo!

Las personas deben elegir su estado, no la sociedad, las creencias, las costumbres o los miedos. Deben elegir qué quieren y cómo lo quieren y teniendo en cuenta que si el ser humano es de por sí complicado, encontrar a dos que estén de acuerdo en esos planteamientos y deseen crear una pareja radiante es algo cada vez más improbable.