actitud positiva

Smile: El Arte De La Actitud Positiva

Este libro de Rubén Turienzo está dirigido a quienes quieren dar un giro positivo a su día a día, y necesitan unas claves para el cambio. El reto no es fácil, advierte el autor, pero el resultado es gratificante. Las personas valientes y comprometidas con su felicidad deben estar dispuestas a asumir ciertos riesgos para alcanzar sus objetivos.

TRANSFORMACIÓN CULTURAL

La tranformación cultural, como el movimiento, se demuestra andando. Las organizaciones son entes vivos, que llevan adherido el cambio en su razón de ser. De lo contrario están acabadas. Son entidades cambiantes, porque están integradas por personas en permanente evolución. Y porque se mueven en los llamados entornos VUCA, marcados por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. En estos años, más que nunca, como todos sabemos.

Smile. El arte de la actitud positiva

"¿Te comprometes con tu felicidad?"

Esa sencilla y poderosa frase es el ariete que suelo utilizar cuando alguien se presentaba en mis sesiones de coaching, en mis clases en la universidad o en una conversación de amigos en la que la queja y el desánimo se proclamaban como tema principal. Habitualmente la respuesta es un "Sí, pero..."

"No, en serio... ¿Te comprometes realmente con tu felicidad?"

Solía rematar antes de que las excusas se extendieran en el tiempo. A partir de ahí silencio, reflexión y comienzo del proceso...

Jedis de la sonrisa

Imagina dos dependientas de una tienda de ropa a la que tú vas a cambiar un producto que no te acaba de convencer. Estás en plazo y tienes el ticket. Mientras esperas tu turno te das cuenta como una de ellas, Carla, atiende con una enorme sonrisa y entonces te dices a ti mismo que todo va a ir bien, que tras el cambio te pasarás de nuevo por esa sección en la que has visto eso que te gusta y te felicitarás porque la operación de cambio va a ser rápida.

Hasta la última gota

Es algo habitual apurar la copa de un buen vaso de vino, de nuestro refresco favorito o de ese satisfactorio agua que nos hidrata tras estar sedientos. No es extraño tampoco que al degustar un plato que nos apasiona terminemos mojando pan para que no se nos escape nada de tan suculento manjar. Y por supuesto tampoco lo es el quedarnos escuchando hasta las últimas notas de nuestra canción preferida, o viendo la escena final en esa película que nos conquista. Queremos vivirlo, disfrutarlo, sentirlo y estimularnos con ello.

Al final, todo empieza

La vida son ciclos y ten la certeza que este en el que estás ahora, también se acabará. Solo el ciclo anual que ahora llega a su fin es el que tiene un tiempo predeterminado y aun así, habrá gente que se quede mental o emocionalmente enganchado a este 2012 como si no quisieran que lo inevitable suceda. Pero el final llega para todo. No importa lo fuerte que te aferres a tu ciclo, a tu etapa, o a tu momento, acabará. Hay quien se encadena a los buenos instantes.

De personas y personajes

Hay gente que no deja que les mires a los ojos. Supongo que creen que si lo haces, puedes observar a las personas que se esconden dentro de ellas. Hay personas que prefieren esconderse tras un enorme manto de grasa, músculos y piel para pasar como si fuesen gente normal o personajes socialmente aceptados. Ocultando así su forma de vida, sus pensamientos, sus deseos y sus pasiones, solo por parecer normales. Solo por dar lo que creen que el resto necesitamos obtener.

A veces se gana

Una brillante y casi orejera sonrisa recorría mi cara cuando tras un mal tropiezo mi madre sacaba la mercromina que lo curaba todo y me sanaba, con leves golpecitos en la rodilla dolorida mientras una mezcla de palabras se mezclaban en mi cabeza dejando un mensaje claro; cada vez que te caigas, te puedes curar, pero procura no caerte mucho o no tendrás rodilla que curar.

Sinceros de teflón

Ser honesto es ser real, auténtico, genuino. Ser deshonesto es ser falso, ficticio, impostado. La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás. La deshonestidad no respeta a la persona en sí misma ni a los demás. La honestidad tiñe los equipos de apertura, confianza y sinceridad, y expresa la disposición de vivir en la luz. La deshonestidad busca la sombra, el encubrimiento, el ocultamiento. Es una disposición a vivir en la oscuridad.