Surfeando estrategia V

Hemos sido capaces de encontrar nuestra ola, deslizarnos por ella y nos hemos puesto erguidos en la tabla, poco a poco, no sin muchos baños y caídas y con la seguridad de que cada ola que vivimos somos mejores surfers. Estamos a un paso de dominar el arte de surfear estrategia y poder sentir todo lo que nos ofrece el entorno. Aplica cera a tu tabla, que vamos a por el último paso.

En las tres entradas anteriores ( IIIIII y IV), hemos visto cómo:

- Todo el mundo puede surfear.

- Nadie puede surfear por ti.

- Hay que elegir la tabla correcta.

- Prepara el neopreno.

- Observa la marea.

- La seguridad de la compañía.

- Nadar es fundamental.

- Elimina la resistencia inicial.

- Busca la zona de confort

- Espera la ola adecuada

- Adáptate a la ola

- Conquista el proceso

Decimotercera lección:Prepárate para los cambios de tu ola

Es evidente que llegados a este punto, habrás entrado en el agua algunas veces, te habrás peleado con las olas, dejado pasar muchas, esperado, repuesto energía y deslizado por algunas, sin embargo, algo suele suceder, en pocas ocasiones acabas la cabalgada con la ola, normalmente te caes antes. Cuando surfeamos es muy importante que por muy preparados que creamos estar, observemos y nos preparemos para cualquier cambio que en la ola se pueda producir. Cambios de presión, vacíos de agua, otros surfers que no han respetado que estabas dentro, pérdida de tu equilibrio o incluso el sol que te deslumbra, pueden dar contigo en un chapuzón inesperado. Es por eso que aunque hayas sido capaz de ponerte de pie en la tabla, jamás te debes relajar y pensar que todo está hecho. Hay que dominar la unión entre tala y mar, observar los posibles imprevistos y anticiparnos a ellos.

En la estrategia personal o en la influencia social, debemos comprender que existirán muchos elementos que inicialmente no enumerábamos y que progresivamente aparecerán para desestabilizarnos y hacernos caer de nuestra hoja de ruta o plan de acción. No podemos confiarnos y pensar que todo fluirá ya con suavidad y con apenas un imput de energía, sólo porque hayamos sido capaces de ir poco a poco y conquistar nuestros procesos. Las inconvenientes surgirán siempre y nosotros deberemos estar preparados. Por ello es importante que tomemos medidas previas y establezcamos cortafuegos en nuestros procesos, para que no se nos desmoronen por completo si esto sucede. Nadie que haga surf acaba todas las olas, muchas te tirarán y lo importante es no hacerse daño y volvernos a subir a la siguiente.

Decimocuarta lección: Juega con tu tabla

Uno de los elementos más satisfactorios del surf, además de ponernos de pie por supuesto, es cuando mientras vamos subidos a una ola, comenzamos a hacer cambios de dirección, movernos sobre la tabla o incluso provocar el salto. Esto muestra nuestro dominio del medio, el control absoluto de los elementos y nuestra concentración mental para ser capaces de respetar la esencia del deslizamiento e implementar esos cambios para divertirnos y pasarlo en grande. Evidentemente se necesitará mucha práctica para cualquiera de esos trucos, pero la perseverancia es algo fundamental en el surf… Si no, no hubieseis pasado del primer día y los revolcones por la playa.

En la estrategia debemos comprender que no siempre podemos actuar de igual forma, presentar nuestros elementos de igual manera y tratar a nuestros clientes o posibles cliente con igual procedimiento. Hay que innovar, ser distintos, disfrutar y pasarlo bien. Debes creer en tus posibilidades y respetando los elementos básicos, forzar un poco la máquina para poder ofrecer algo nuevo o distinto, sorprender con tus métodos y sobre todo, gestionar tu estrategia como tú quieras y exigirte cada día un poco más para poder ofrecer un producto final excelente. Al igual que los grandes surfers no remontan una ola igual a la anterior, tú no deberías crear un proceso igual al anterior.

Decimoquinta lección: Celebra las puestas de sol

Alguien que quiere al mar, no puede quedarse sólo en el dominio de sus olas. Debes ofrecerle respeto al entorno, celebrar tus olas y sonreírle a lo que ese día te ha ofrecido. El mar y tú habéis bailado y jugado, os habéis deslizado juntos, provocado tus emociones y te ha ayudado a crecer y ser mejor. Celebra tu día, tu superación y tus éxitos, pero no olvides disfrutar de las pequeñas cosas, como el sabor de la sal en tu piel, el agotamiento de tus músculos tras hacer el esfuerzo o las maravillosas puestas de sol. Es un regalo que siempre está ahí y  pocas veces admiramos. Si no eres capaz de deleitarte con esto, no has aprendido nada.

Hemos sido capaces de entrar en el mercado, preparar nuestra estrategia, armarnos con la mejor metodología y por supuesto, dominar la situación, crear innovadoras formas o perseverar en las caídas. Pero hay algo que no podemos olvidar, disfrutar de aquellos pequeños detalles que nos hacen grandes. Celebra tu día, tu superación y tus éxitos, pero no olvides disfrutar de las pequeñas cosas; esa sonrisa al teléfono, esa comida interesante, esa charla amigable, ese libro que te han recomendado, esa jornada en un día de formación…. o esas puestas de sol. Es un regalo que siempre está ahí y  pocas veces admiramos. Si no eres capaz de deleitarte con esto, no has aprendido nada, ni del surf, ni de la estrategia personal e influencia.

Disfruta la vida y fluye, es la mejor medicina.

Gracias por surfear conmigo :)

Compartelo
  • Twitter
  • Facebook
  • LinkedIn
  • RSS

Leave a Reply