Gracias Guatemala…
Posted by Rubén Turienzo on may 12, 2010 in Blog | 0 commentsHoy recupero lo que viví hace un año:
“Aun con el Jet lag recién servido con hielo picado y limón, he decidido escribir esta entrada para hablar de una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida.
Desde el pasado día 5 y hasta hoy, he tenido el privilegio de visitar Guatemala. Un lugar en el mundo repleto de rincones bellos, donde los colores toman más vida que nunca y habitado con algunas de las personas que más me han llegado al corazón en los últimos años. Y aunque todo eso es cierto, Guatemala se deshace.
Se deshace por la violencia que se respira por sus calles, donde una sonrisa puede preceder a un ataque, donde puedes morir a manos de quien más te quiere y donde la impunidad es un ogro tan conocido como venerado. Guatemala se deshace por la corrupción y por el miedo. Se deshace por la pasividad de sus ciudadanos y ciudadanas y lo que es peor, con la complacencia de sus políticos, incapaces de tomar las riendas y devolver los principios generales de libertad, igualdad y justicia.
La población, cansada de esperar una reacción ha tirado la toalla, sabiéndose perdedora de un juego en el que ni siquiera le contaron las reglas y en el que nunca quiso participar. Maltratada, vilipendiada y denostada, la población guatemalteca sólo se alegra al llegar la noche de haber podido resistir un día más en este terrible escenario.
Derrotado, casi sin esperanza y cuando creí conocer la esencia de dicha población, una ola de energía me inundó. Una ola llena de vida, de esperanza y de apoyo. Una ola creada por cientos de personas que agradecidas por nuestra visita apostaban por un cambio en sus trayectorias, en sus vidas, en sus acciones. Personas que habían sido sacudidas por la violencia tantas veces, que la violenta sacudida de nuestro mensaje positivo había conseguido que abriesen sus ojos y sus ánimos. Una ola que te llena de vida, una ola que te hace soñar con que otra situación es posible.
Quiero volver a esa Guatemala.
A ese país en el que la gente te recibe con los brazos abiertos, en el que te brindan lo que tienen y en el que un abrazo significa mucho más que la unión de dos cuerpos. Quiero volver a ese país en el que la gente crea, en el que la gente apueste y en el que la gente viva. Una Guatemala llena de color, desde el amarillo del sol, el verde de su selva, hasta el ocre de sus casas o el blanco de sus sonrisas. Una Guatemala que deje de creer que lo mejor de esta vida es haber superado un día y se convierta en una Guatemala en la que celebren el día que les queda por vivir.
Yo creo en esa Guatemala.
Pero para ello necesitamos más acciones y personas que apuntalen este sueño con grandes píldoras de realidad. Píldoras que nunca olvidaré y que estoy convencido, Guatemala tampoco. Para que el sueño se haga real, son necesarias estas píldoras, son necesarias estas personas.
Necesario es el tesón de Zoe, el coraje de Cristina del Valle y la perseverancia de Dolores.
Necesaria es la alegría de Amara, el alma de Rosa y el apoyo de Lola.
Necesaria es la valentía de Laura, el compromiso de Encarna y las ganas de Cristina.
Necesaria es la proactividad de Carlos, la objetividad de Ana y la coherencia de Asun.
Necesario es el sacrificio de Lidia, el desprendimiento de Ruth y la magnanimidad de Gema.
Necesaria es a sensibilidad de “las Lauras”, el optimismo de Mariano y la crítica constructiva de Nacho.
Necesaria es la flexibilidad de Lula, la comunicación de Fran y el amor de Sara.
Necesaria es la sobriedad de Carmen, el liderazgo de Greta y la voluntad de Belén.
Neceraria es la superación de Miriam, la serenidad de Soto y la autoestima de Marina.
Necesaria es la paciencia de Cruz, la laboriosidad de Gely y la sencillez de Raquel.
Necesaria es la responsabilidad de Carlos, la amistad de Ana y la libertad de Vanesa.
Necesario es el respeto de Trotter, la tolerancia de Paca y el carácter de Mónica.
Necesaria es la alegría de Maria Luisa, la comprensión de Claudia y la autenticidad de Tita.
Necesaria es la confianza de Enrico, la sinceridad de Itziar y la lealtad de Sara (la madre de las Garbo).
Necesaria es la generosidad de Amaya, la felicidad de Alicia y la empatía de Cristina (la gata).
Necesaria es la perseverancia de Nuria, la creatividad de Rocío y el trabajo de Sara.
Estas 46 píldoras son necesarias y a todas ellas les doy las gracias por demostrarme lo necesario para devolver los colores a tan digno pueblo, pero aun me quedan otras 40 para que nunca se extinga su llama de vida. Píldoras que yo ya he disfrutado y que pronto compartiré con todos y todas.
¡¡Gracias Guatemala!!”




