Repitiendo lo extraordinario

Si algo extraordinario se repite…¿deja de serlo?

A veces nos parece que hemos encontrado una magnífica idea, o un gran producto, una fabulosa esperanza profesional o un increíble profesional. Lo alabamos, lo asimilamos, lo aprendemos, lo copiamos, lo utilizamos y si todo eso ha salido bien, nos hacemos con ello hasta que lo agotamos y lo tiramos. El proceso de eterna búsqueda por lo tanto debería ser obligatorio, nos ayuda a estar despiertos, nos ayuda a salir de nuestros parámetros y por supuesto, nos mantiene vivos.

Deberíamos tener en cuenta que los procesos tendrían que ser más cortos para garantizar nuestra existencia y que realmente deberíamos estar siempre a la vanguardia de una tendencia real. De nada hubiese servido a George Lucas crear una historia innovadora y arriesgada en la que los estudios no querían participar, si luego el público no hubiese llenado las salas para ver Star Wars.

Sin embargo, cuando a veces nos encontramos con eso, con una idea que roza esa perfección de estar entre la excepcionalidad futura y la rareza presente, la mayoría de las personas suele aferrarse a un “esto es no es normal”, “ha tenido suerte”, “es una excepción”… ya sabes, lo has escuchado o dicho muchas veces.

Si hay algo que me encanta es demostrar con datos y hechos concretos cuando una rareza se convierte en posibilidad real. Cuando una excepción puede convertirse en norma. El talento está ahí fuera, las ideas fluyen de un lado a otro sin descanso y tú puedes ser una perfecta antena receptora.

Si no tienes tu propia inspiración y teniendo como norma que puedes imprimir tu propia diferenciación y mejorar el resultado ¿A qué esperas para demostrar que se puede repetir lo extraordinario y crear otra idea brillante? Esa es la esencia de la Influencia social.

La mejor canción rock de los 50 es Johnny B. Goode (al menos para en mi cabeza) Una extraordinaria canción de Chuck Berry con un ritmo inusual para la época y con unos punteos de guitarra memorables hicieron de este tema todo un himno. Pero ahora… ¿Y si esa canción cayese en manos de uno de los mejores guitarristas de la historia? ¿Dónde quedaría el nuevo producto? ¿Se repetirá lo extraordinario?

(*) Parece que el vídeo está dando problemas: Haz click aquí para ver el video

Compartelo
  • Twitter
  • Facebook
  • LinkedIn
  • RSS

Leave a Reply